La Ingeniería del Conocimiento (IC), encara el problema de construir sistemas de cómputo con pericia, aspirando primero a extraer el conocimiento de los expertos y luego organizarlo en una implementación efectiva. Se puede considerar como el arte de diseñar y hacer operativos los SE, esto es, el proceso de mejorar hasta nivel de un experto humano, las ejecuciones de sistemas de programación que poseen un amplio cuerpo de conocimientos sobre un área de aplicación específica.
La naturaleza de esta ingeniería, está en que necesita usar juicios especializados y habilidad de comportamiento, más allá de lo que normalmente se asocia con los proyectos habituales de desarrollo. En consecuencia, deben tener capacidad para: evaluar y reconocer aplicaciones potenciales, seleccionar representaciones del conocimiento idóneas, diseñar modelos de resolución de problemas y construir, para posteriormente verificar, un conocimiento de base, es decir, una base de hechos y relaciones de operación, que son los datos e informaciones de estos sistemas, codificados de forma adecuada para una aplicación particular.
En esencia, se puede decir que el IC ayuda al experto a explicar su conocimiento y establecer claramente qué es lo que conoce y cómo aplicarlo al problema en curso. Para garantizar esto, el mismo se vale de diversas Formas de Representación que le permiten imitar tanto su conocimiento y experiencia, así como también las explicaciones sobre el razonamiento seguido en la solución de los problemas, lo cual lo compromete de sobremanera en lograr una selección de estas formas lo más acertada posible.