A mediados de los años 60 algunos investigadores en el proyecto DENDRAL y MACSYMA comienzan a trabajar en dirección a los Sistemas Expertos. El primero, en el análisis de espectrografía de masas, resonancia magnética y otros datos experimentales químicos y el segundo, en el campo de la matemática simbólica. Tanto el uno como el otro sobrepasan a la mayoría de los expertos en esos campos.
No obstante al impacto de estos trabajos iniciales, el verdadero arranque de los SE puede establecerse a mediados de los años 70, cuando aparecen otros como MYCIN, dirigido a problemas de diagnóstico y tratamiento de enfermedades infecciosas de la sangre y PROSPECTOR para el descubrimiento de yacimientos minerales, los cuales marcaron una pauta en la historia de los Sistemas Expertos pues los aportes dados por éstos así lo meritaron.
Con el desarrollo de los SE, se llegó a la conclusión de que todos tenían bastantes puntos en común, puestos que ellos se creaban como un conjunto de representaciones declarativas (reglas en su gran mayoría) combinadas con un intérprete. Posteriormente, fue posible separar el intérprete y el conocimiento específico del dominio, creando de esta forma un sistema capaz de construir nuevos SE añadiendo solamente nuevos conocimientos correspondientes al dominio del problema a tratar. Así surgen las llamados Armazones o Shells donde se destaca como novato el EMYCIN que se derivó del MYCIN
En sus inicios, estas armazones proporcionaban mecanismos para la representación del conocimiento, el razonamiento y la explicación, pero con su desarrollo se le fueron añadiendo herramientas para la adquisición del conocimiento], convirtiéndose en los actuales Lenguajes de Representación del Conocimiento (LRC).